Conectarse compulsivamente a Facebook o Twitter o pasar más tiempo jugando al pocker 'on-line' que con nuestros amigos y familiares puede ser signo de que la depresión nos acecha, tal y como revela un estudio publicado en la revista 'Psychopathology'.
Es muy frecuente encontrar en las adolescentes que recibimos en el programa Metamorfosis (que atiende a adolescentes mujeres victimas de abuso sexual infantil, bajo la modalidad de internación), conductas como atracones de comida, cese en la ingesta de alimentos o vómitos. Esto esta asociado al abuso sexual, donde el cuerpo es tratado por las jóvenes como una cosa, un objeto.
Recordemos que se considera al abuso sexual infantil (A.S.I.), como una las formas más severas del maltrato y en nuestro país, como en muchos otros, constituye un delito penalizado por la ley. Consiste en involucrar al niño en actividades sexuales que no llegan a comprender totalmente, a las cuales no está en condiciones de dar consentimiento informado, o para las cuales está evolutivamente inmaduro y tampoco puede dar consentimiento, o en actividades sexuales que transgreden las leyes o las restricciones sociales.
El A.S.I. se manifiesta en actividades entre un niño y un adulto, o entre un niño y otro que, por su edad o por su desarrollo, se encuentra en posición de responsabilidad, confianza o poder. Estas actividades –cuyo fin es gratificar o satisfacer las necesidades de la otra persona- abarcan pero no se limitan a: la inducción a que un niño se involucre en cualquier tipo de actividad sexual ilegal, la explotación de niños a través de la prostitución o de otra formas de prácticas sexuales y la explotación de niños en la producción de materiales y exhibiciones pornográficas.
La anorexia y la bulimia pueden presentarse como indicadores de abuso sexual, es una manera de expresar a través del cuerpo lo que no puede simbolizarse. Puede ser una manera de defenderse del horror vivido, por eso es muy importante tener en cuenta, ya que nuestra experiencia en Salud Activa así nos lo indica. Cuando se observan trastornos en la alimentación, se puede estar en presencia de una problemática diferente. Señalemos que en muchos de los casos que recibimos en la institución, está presente algún desorden alimentario, producto de la situación de abuso. Esta época del año, que suele favorecer las dietas, puede invisibilizar dichas situaciones. Por eso frente a la sospecha de los padres, aconsejamos realizar la consulta con un profesional, para que este elabore un diagnóstico y evalué la terapéutica apropiada.
Lic. David Mazzitelli. Coordinador Académico de Salud Activa. E-mail: info@saludactiva.org.ar - www.saludactiva.org.ar.
http://www.semanaprofesional.com/?nota=21631
Es muy frecuente encontrar en las adolescentes que recibimos en el programa Metamorfosis (que atiende a adolescentes mujeres victimas de abuso sexual infantil, bajo la modalidad de internación), conductas como atracones de comida, cese en la ingesta de alimentos o vómitos. Esto esta asociado al abuso sexual, donde el cuerpo es tratado por las jóvenes como una cosa, un objeto.
Recordemos que se considera al abuso sexual infantil (A.S.I.), como una las formas más severas del maltrato y en nuestro país, como en muchos otros, constituye un delito penalizado por la ley. Consiste en involucrar al niño en actividades sexuales que no llegan a comprender totalmente, a las cuales no está en condiciones de dar consentimiento informado, o para las cuales está evolutivamente inmaduro y tampoco puede dar consentimiento, o en actividades sexuales que transgreden las leyes o las restricciones sociales.
El A.S.I. se manifiesta en actividades entre un niño y un adulto, o entre un niño y otro que, por su edad o por su desarrollo, se encuentra en posición de responsabilidad, confianza o poder. Estas actividades –cuyo fin es gratificar o satisfacer las necesidades de la otra persona- abarcan pero no se limitan a: la inducción a que un niño se involucre en cualquier tipo de actividad sexual ilegal, la explotación de niños a través de la prostitución o de otra formas de prácticas sexuales y la explotación de niños en la producción de materiales y exhibiciones pornográficas.
La anorexia y la bulimia pueden presentarse como indicadores de abuso sexual, es una manera de expresar a través del cuerpo lo que no puede simbolizarse. Puede ser una manera de defenderse del horror vivido, por eso es muy importante tener en cuenta, ya que nuestra experiencia en Salud Activa así nos lo indica. Cuando se observan trastornos en la alimentación, se puede estar en presencia de una problemática diferente. Señalemos que en muchos de los casos que recibimos en la institución, está presente algún desorden alimentario, producto de la situación de abuso. Esta época del año, que suele favorecer las dietas, puede invisibilizar dichas situaciones. Por eso frente a la sospecha de los padres, aconsejamos realizar la consulta con un profesional, para que este elabore un diagnóstico y evalué la terapéutica apropiada.
Lic. David Mazzitelli. Coordinador Académico de Salud Activa. E-mail: info@saludactiva.org.ar - www.saludactiva.org.ar.
http://www.semanaprofesional.com/?nota=21631
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